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El 36% de la fuerza laboral agroalimentaria en Latinoamérica está compuesta por mujeres

En los vibrantes paisajes de América Latina y el Caribe, donde la tierra fértil se encuentra con el espíritu incansable de sus gentes, una fuerza lab

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En los vibrantes paisajes de América Latina y el Caribe, donde la tierra fértil se encuentra con el espíritu incansable de sus gentes, una fuerza laboral crucial permanece a menudo en las sombras: las mujeres.

Un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), titulado “la situación de las mujeres en los sistemas agroalimentarios: Un enfoque regional para América Latina y el Caribe 2025”, revela que, a pesar de representar el 36% de la fuerza laboral en los sistemas agroalimentarios de la región, las mujeres rurales continúan enfrentando barreras sistémicas que limitan su pleno potencial y, por ende, el desarrollo sostenible de toda la sociedad.

De acuerdo con el informe, América Latina y el Caribe es la única región del mundo donde la participación de las mujeres en actividades agrícolas ha aumentado en las últimas dos décadas. Este dato, a primera vista alentador, esconde una verdad más cruda: este avance no se ha traducido en un mayor acceso a recursos productivos ni en una representación equitativa en los espacios de toma de decisiones.

Cortesía de la FAO

Las mujeres, con mayor frecuencia que los hombres, se encuentran en empleos irregulares y temporales, sugiriendo una precariedad laboral que mina su seguridad económica y su capacidad de planificación a largo plazo.

El análisis de la FAO no solo cuantifica la presencia femenina en el sector, sino que profundiza en la naturaleza de su trabajo. Sorprendentemente, el 71% de las mujeres que forman parte de la fuerza laboral agroalimentaria se desempeñan en sectores no agrícolas, como el procesamiento de alimentos, la comercialización y las ventas.

Una muestra de 14 países de la región revela que más de la mitad de los trabajadores en la manufactura de alimentos (55%) y el comercio (52%) son mujeres, evidenciando su papel central en la cadena de valor post-cosecha. Sin embargo, su presencia en actividades más lucrativas y con mayor poder de negociación, como el transporte, es escandalosamente baja, con solo un 9%.

Este informe subraya la dificultad que enfrentan las mujeres rurales para acceder a la tierra, el agua, la propiedad del ganado, el financiamiento, los servicios de extensión y las tecnologías. Esta disparidad en el acceso a recursos productivos no solo limita su capacidad de generar ingresos, sino que también las deja en una posición vulnerable frente a los desafíos económicos y climáticos.

Un Vistazo a Panamá: Desafíos y Contribuciones Vitales en la Adaptación Climática

En Panamá, la situación de las mujeres rurales refleja las tendencias regionales, pero con particularidades que resaltan su resiliencia y los desafíos pendientes. Las mujeres panameñas han sido cada vez más reconocidas en el sector agropecuario. Según datos del Censo Agropecuario, las mujeres fueron contabilizadas por primera vez como productoras en el año 2000, con 32,464 con título de propiedad, cifra que aumentó significativamente a 79,131 para 2010. Este incremento demuestra una mayor visibilidad de su rol en la producción.

Más allá de las estadísticas generales, la FAO en Panamá ha destacado el rol crucial de las mujeres en la adaptación y mitigación del cambio climático.

Indigena Guna, FAO.

A través del Proyecto de Adaptación Basada en Ecosistemas (AbE) en la Cuenca del Canal de Panamá, financiado por el Fondo de Adaptación e implementado por el Ministerio de Ambiente y el PNUD, y con asistencia técnica de la FAO, el 40% de las 1,000 familias beneficiarias del proyecto son lideradas por mujeres. Estas mujeres no solo son productoras, sino que se convierten en agentes de cambio, implementando prácticas agroecológicas y de conservación.

Como lo expresó Adoniram Sanches Peraci, coordinador subregional de la FAO en Panamá, «las mujeres son la columna vertebral de sus familias y son las principales responsables de la producción y la alimentación de sus comunidades». Sanches también comentó que el último informe de la FAO sobre la “Situación de las Mujeres en los Sistemas Agroalimentarios” explica que el grado en que las políticas agrícolas abordan la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres varía a nivel mundial. A pesar de que en más del 75% de las políticas agrícolas analizadas por la FAO se reconocían las funciones que desempeñan las mujeres o los desafíos a los que se enfrentan en la agricultura, solo en el 19% se indicaba la igualdad de género en la agricultura o los derechos de las mujeres como objetivos explícitos de la política. Y solo el 13% promovía la participación de las mujeres rurales en el ciclo de las políticas. Su participación es fundamental, no solo por su conocimiento tradicional, sino por su capacidad de innovación y su impacto directo en la seguridad alimentaria y la gestión sostenible de los recursos.

Sin embargo, el acceso a recursos sigue siendo una asignatura pendiente; en el pasado, de 5,460 préstamos, solo el 10.9% fue destinado a mujeres, y en cuanto a tecnología agrícola, apenas el 9.8% del equipo es propiedad de mujeres. Además, se destaca el papel fundamental de las mujeres indígenas en la seguridad alimentaria y nutricional de sus comunidades, como productoras de alimentos y guardianas de conocimientos gastronómicos ancestrales.

FAO

A pesar de estos avances, persisten brechas: por cada 100 hombres pobres en América Latina y el Caribe (región que incluye a Panamá), hay más de 120 mujeres en situación de pobreza, y en promedio, solo el 30% de las mujeres rurales posee tierras agrícolas, a menudo de menor calidad y en condiciones más inseguras, con un acceso mínimo (apenas 5%) a asistencia técnica.

El Coordinador de la FAO reiteró el compromiso de la Organización por seguir trabajando en colaboración con los gobiernos, las comunidades indígenas y otros socios para garantizar que las mujeres rurales, indígenas, campesinas y afrodescendientes tengan las herramientas y el apoyo necesario para prosperar en un mundo en constante cambio. «Solo a través de la inclusión y el empoderamiento verdadero de todas las personas de la sociedad podemos alcanzar nuestro objetivo común de un mundo libre de hambre y desigualdad”, añadió Sanches.

El Panorama Regional y los Desafíos Globales

La intersección entre género y seguridad alimentaria es particularmente alarmante. En América Latina y el Caribe, la brecha de género en la inseguridad alimentaria moderada o grave alcanzó los 9,1 puntos porcentuales en 2022. Esta cifra es una disminución respecto a los 11,5 puntos porcentuales registrados en 2021, un pico que la FAO atribuye en parte a la crisis de la COVID-19. No obstante, que más mujeres sufran hambre en comparación con los hombres en la región es un indicador sombrío de las profundas desigualdades estructurales que persisten.

A estas barreras se suma la pesada carga del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados que recae desproporcionadamente sobre las mujeres. Este «segundo turno» limita drásticamente sus oportunidades de empleo formal, de formación y de participación en la vida pública, perpetuando un ciclo de subvaloración y dependencia.

Cedida: FAO

Maya Takagi, Líder de Programa Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, enfatizó la urgencia de actuar durante el lanzamiento del informe: «La evidencia que hoy compartimos debe ser un insumo clave para la toma de decisiones. Necesitamos políticas públicas transformadoras que promuevan el empoderamiento económico de las mujeres rurales en toda su diversidad, reconozcan sus múltiples roles en la producción, comercialización y el cuidado, y aseguren su acceso igualitario a recursos, servicios y participación”.

La revisión de políticas agrarias en la región pinta un cuadro desalentador: solo el 26% de las políticas analizadas incluye la igualdad de género como un objetivo explícito. Aún más preocupante es que menos del 15% de estas políticas abordan normas sociales discriminatorias, el cambio climático o la resiliencia climática, a pesar de que las mujeres rurales son a menudo las más afectadas por los impactos del cambio climático. Sin embargo, una nota de esperanza emerge del análisis de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN), donde América Latina y el Caribe se destaca como la región con la mayor integración del enfoque de género, lo que representa una oportunidad para avanzar en políticas más inclusivas y con visión de futuro.

El informe de la FAO no solo diagnostica los problemas, sino que también propone una hoja de ruta para el cambio.

Entre las recomendaciones clave se incluyen

Reformas legales: Garantizar la propiedad conjunta de tierras para mujeres y hombres.

Políticas y programas con enfoque transformador: Diseñar inversiones que consideren las necesidades y los roles específicos de las mujeres.

Mejora del acceso: Facilitar el acceso a tecnologías, capacitación y servicios financieros adaptados a las mujeres.

Fortalecimiento de la acción colectiva: Empoderar a las mujeres a través de organizaciones y redes que amplíen su poder de negociación y resiliencia.

FAO

El empoderamiento de las mujeres rurales no es solo una cuestión de justicia social; es una estrategia inteligente para el desarrollo. Cuando las mujeres tienen voz y acceso a recursos, los beneficios se multiplican: mejora la seguridad alimentaria y nutricional de las familias, se dinamizan las economías rurales, se promueve el desarrollo sostenible y, en última instancia, se eleva el bienestar de toda la sociedad. Ignorar este potencial es condenar al estancamiento una parte vital de la fuerza productiva de la región. El informe de la FAO no es solo una advertencia, sino un llamado a la acción para desatar el inmenso poder de las mujeres en los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe. Su progreso es el progreso de todos.

Referencias y Fuentes:

Informe: «La situación de las mujeres en los sistemas agroalimentarios: Un enfoque regional para América Latina y el Caribe» (FAO, 2025). Esta fue la fuente principal de la nota original y los datos regionales.

La situación de las mujeres en los sistemas agroalimentarios (FAO, 2023 – Global). Enlace a la FAOMujeres empoderadas en las acciones agroambientales de Panamá (FAO en Panamá). Noticia de FAO en Panamá. UNDP-PA-Acceso-Mujeres-Tierra-Propiedad-Resumido.pdf (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD, 2022). Reporte de PNUD.

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